martes, 7 de octubre de 2025

El capitalismo de la vigilancia: una mirada desde la psicología social sobre la manipulación del comportamiento y la pérdida de autonomía humana

 El capitalismo de la vigilancia: una mirada desde la psicología social sobre la manipulación del comportamiento y la pérdida de autonomía humana

 

Al leer La era del capitalismo de la vigilancia de Shoshana Zuboff, uno no puede evitar sentir una mezcla de sorpresa  y preocupación. El libro no es solo una crítica al poder de las grandes empresas tecnológicas, sino una muy profunda reflexión sobre cómo la vida cotidiana se ha convertido en un terreno de control psicológico y social. Zuboff nos hace ver de una manera diferente y   con detenimiento lo que parecía inofensivo: las redes sociales, los teléfonos inteligentes, las búsquedas en Internet. Lo que antes se veía como herramientas de libertad, comunicación y conocimiento, ahora se revela como los mecanismos de una nueva forma de dominación y control. Desde una perspectiva de la psicología social, este fenómeno es especialmente inquietante, porque muestra cómo los procesos de influencia, manipulación y conformidad se han trasladado al espacio digital, donde ya no se necesita exigencia para controlar a las personas; basta con conocerlas lo suficiente.

 

La autora plantea que vivimos una transformación radical del capitalismo. Si el capitalismo industrial explotó la fuerza del trabajo humano y los recursos naturales, el capitalismo de la vigilancia explota la experiencia humana . Cada pensamiento expresado, cada like, cada desplazamiento con el celular, estos datos ya no nos pertenecen fueron vendidas por un like ya que no se utilizan solo para mejorar servicios, sino para crear productos predictivos que permiten anticipar y manipular el comportamiento de las personas, generando ganancias en los llamados “mercados de futuros conductuales”.convirtiemdose en materia prima para un sistema económico que busca predecir y modificar el comportamiento del ser humano ya que creemos que estas Apps son gratis pero son pagadas con la única moneda que importa nuestra propia vida. Este punto resulta central para la psicología social, porque el comportamiento humano, sus causas y su control, son precisamente su objeto de estudio. Sin embargo, lo que antes era campo de investigación científica ahora es objeto de explotación comercial si no . Lo que los psicólogos sociales buscaban entender para mejorar la convivencia o la toma de decisiones, las corporaciones tecnológicas lo utilizan para aumentar su poder sobre las personas.

 

Zuboff hace una explicación sobre  este nuevo sistema se sostiene en un tipo de poder que llama “instrumentario”. No se trata de un poder represivo o violento, sino de uno que actúa de manera sutil y constante sobre la conducta. Desde la psicología social, este poder puede entenderse como una forma de influencia invisible, similar a lo que Solomon Asch o Stanley Milgram estudiaron cuando mostraron que los seres humanos tienden a obedecer o a conformarse incluso cuando saben que algo está mal. La diferencia es que, en este nuevo contexto digital, ya no hay un experimentador visible que dé órdenes, sino un conjunto de algoritmos que guardan y aprenden  de nuestras emociones y hábitos, y que nos guían hacia comportamientos predecibles que valen demasiado: qué comprar, qué ver, qué pensar, incluso por quién vota y con estas predicciones no adivinan el futuro lo construyen..

 

Lo más inquietante es que la vigilancia ya no se percibe como una amenaza, sino como una comodidad. La gente acepta entregar su privacidad a cambio de un poco de eficiencia o entretenimiento. Desde una perspectiva psicológica, esto puede explicarse por el fenómeno de la habituación y por los mecanismos de defensa cognitiva: nos acostumbramos a ser observados y terminamos justificándolo con frases como “no tengo nada que ocultar”. Este tipo de Justifiaciones  refleja lo que Zuboff llama el “entumecimiento psíquico” del ciudadano digital, una forma de resignación ante el control que naturaliza la pérdida de libertad. Aquí la psicología social encuentra una nueva forma de alineación : ya no impuesta desde el trabajo o la autoridad política, sino desde la relación íntima con la tecnología.

 

El libro también cuestiona profundamente la idea moderna del yo. Desde la psicología social, el yo no es algo fijo, sino que se construye en interacción con los demás  y con el contexto. Sin embargo, en la era digital, ese contexto está mediado por plataformas que organizan las interacciones humanas según intereses monetarios o comerciales. Los algoritmos deciden qué contenidos vemos, qué opiniones se refuerzan y con quién nos relacionamos. Así, nuestra identidad se vuelve dependiente de un entorno diseñado para maximizar la permanencia y la respuesta emocional, no para fomentar el pensamiento crítico o el diálogo genuino. Lo que Zuboff denuncia como una “colmena interconectada” puede entenderse, desde la psicología social, como una forma de desindividuación: las personas actúan y piensan en masa, impulsadas por el refuerzo social y la búsqueda de aceptación, sin darse cuenta de que son parte de un experimento global de condicionamiento.

 

En esta ocasión, resulta inevitable recordar los aportes de B.F. Skinner sobre el condicionamiento operante. Las redes sociales, con sus notificaciones, “me gusta” y recompensas intermitentes, funcionan como un laboratorio conductista a escala planetaria. Cada estímulo está diseñado para reforzar un comportamiento y generar dependencia. Lo que antes era una teoría sobre el aprendizaje y la motivación ahora se convierte en una herramienta de control social. Zuboff advierte que la diferencia crucial es que el reforzamiento ya no busca el bienestar del individuo, sino la rentabilidad de las plataformas. El usuario cree estar actuando libremente, pero en realidad está siendo moldeado por un entorno que premia ciertos comportamientos y castiga otros. Desde la psicología social, este fenómeno puede interpretarse como una pérdida de autonomía cognitiva: las decisiones ya no surgen de la reflexión, sino de la manipulación causado por el  ambiental.

 

El capitalismo de la vigilancia también tiene implicaciones éticas y políticas profundas. En términos de influencia social, el poder de las plataformas para definir la agenda pública y moldear la opinión colectiva representa un riesgo para la democracia. Los experimentos de Cambridge Analytica, donde se utilizaron datos psicológicos para influir en elecciones, son solo una muestra del alcance de esta nueva forma de control. La psicología social siempre ha advertido que el comportamiento humano es altamente sensible al contexto social y a las normas percibidas. Si esas normas son dictadas por algoritmos que responden a intereses privados, la libertad se vuelve una ilusión. Zuboff describe este proceso como un “golpe desde arriba”: un derrocamiento silencioso de la soberanía individual y colectiva. Desde una mirada psicológica, podría decirse que se trata de una forma de manipulación estructural, donde el poder no se impone, sino que se internaliza.

 

Lo más valioso del libro es que no se limita a describir el problema, sino que invita a reflexionar sobre lo que significa ser humano en un mundo gobernado por datos. Zuboff propone recuperar la idea de “hogar”, no solo como espacio físico, sino como metáfora de la identidad, la intimidad y la autonomía que los pensamientos salgan de ti no de un algoritmo queriendo controlarte. Desde la psicología social, ese hogar puede entenderse como el espacio simbólico donde el yo se reconoce y se diferencia de los demás. La pérdida de ese hogar, producto de la exposición constante y la vigilancia digital, genera una sensación de desarraigo y ansiedad colectiva. El individuo ya no se siente dueño de su experiencia ni de su historia. La memoria personal se almacena en servidores externos, y la vida emocional se mide en estadísticas de interacción. En este sentido, el capitalismo de la vigilancia no solo amenaza la privacidad, sino la integridad psicológica de las personas.

 

Sin embargo, el libro también habla sobre  una puerta a la esperanza. Zuboff sostiene que el futuro digital aún puede ser humano si se recupera el control sobre la información y se establecen límites éticos claros al uso de los datos. Desde la psicología social, este desafío implica fortalecer la conciencia crítica, promover la alfabetización digital y recuperar el sentido comunitario. La resistencia al poder de la vigilancia no vendrá solo de las leyes, sino de una transformación cultural que devuelva a las personas la capacidad de decidir y de relacionarse de manera auténtica. La educación emocional y la reflexión colectiva son herramientas esenciales para contrarrestar el condicionamiento silencioso al que estamos sometidos.

 

Leer La era del capitalismo de la vigilancia es, en el fondo, enfrentarse a un espejo. El libro no habla de máquinas, sino de nosotros: de nuestra necesidad de reconocimiento, de nuestra vulnerabilidad ante la aprobación social, de la facilidad con la que entregamos nuestra libertad a cambio de comodidad. Desde la psicología social, esta obra permite entender cómo los mismos mecanismos que nos hacen cooperar, aprender y adaptarnos pueden ser usados para dominarnos. La cuestión, entonces, no es solo tecnológica, sino profundamente humana. Recuperar el control sobre nuestras conductas, emociones y relaciones es un acto de resistencia y de autoconocimiento.

 

En un mundo donde la vigilancia se disfraza de conectividad, pensar críticamente es una forma de libertad. Zuboff nos invita a no aceptar pasivamente el destino digital que otros diseñan por nosotros, sino a reconstruir una relación más consciente con la tecnología. Su mensaje final es claro: el conocimiento sobre el comportamiento humano no debe ser un instrumento de dominación, sino de emancipación. Desde la psicología social, esto significa volver a colocar al ser humano en el centro, reconocer su capacidad de cambio, de empatía y de creación colectiva. Solo así el futuro podrá ser verdaderamente humano.

 

 

Referencias

 

Zuboff, S. (2019). La era del capitalismo de la vigilancia: La lucha por un futuro humano frente a las nuevas fronteras del poder. Paidós.

 

Skinner, B. F. (1953). Science and Human Behavior. Free Press.

 

Asch, S. E. (1955). Opinions and social pressure. Scientific American, 193(5), 31–35.

 

Milgram, S. (1974). Obedience to Authority: An Experimental View. Harper & Row.

 


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